lunes, 20 de octubre de 2008

Profundidad


Odiaba la lluvia
Odiaba el Sol
La lluvia y el sol me devolvían el odió

Hasta que me ahogue revuelto en tempestad y resistiendo mí calmá.

Ahora…no hay sol ni lluvia que me molesten.
Ni lluvia ni sol que molestar.

No hay comentarios: